Médicos y enfermeros se manifestaron este viernes 25 de septiembre frente al Hospital de Alta Especialidad Agustín O’Horán, en Mérida, para exigir su reincorporación a clínicas de Yucatán, después de haber sido reubicados temporalmente a Quintana Roo y Campeche durante la pandemia de Covid-19.
Los trabajadores señalaron que su regreso se ha retrasado por la falta de acuerdos y los constantes traslados. Advirtieron que mantendrán las protestas de manera indefinida hasta obtener una respuesta que permita definir su retorno definitivo al estado.
Los manifestantes aclararon que no forman parte de la plantilla del Hospital O’Horán y que acudieron al nosocomio para hacer visible su situación. Su principal petición es ser reubicados en unidades médicas de Yucatán, sin solicitar un aumento salarial.
Traslados generan gastos y afectan a las familias
De acuerdo con los trabajadores, algunos deben trasladarse desde Tulum, Quintana Roo, hasta sus centros de trabajo, mientras que otros han tenido que rentar cerca de las clínicas donde laboran. Aseguraron que estos gastos pueden alcanzar hasta 6 mil pesos mensuales y que los recorridos también representan un riesgo.
El personal recordó que, durante la inauguración del Hospital O’Horán, se planteó la posibilidad de reubicar en Yucatán a trabajadores enviados a otros estados que desearan regresar. Por ello, pidieron al gobernador Joaquín Díaz Mena atender su situación y cumplir con ese compromiso.
El nuevo O’Horán mantiene un proceso de incorporación de personal
La protesta ocurre mientras el Hospital de Alta Especialidad Agustín O’Horán avanza en la integración de su plantilla con la participación del IMSS-Bienestar. El Gobierno de Yucatán informó en agosto que se incorporarían 622 profesionales de la salud, entre personal médico, de enfermería y paramédico, para alcanzar una plantilla total de mil 217 trabajadores.
Los trabajadores reubicados sostienen que cuentan con experiencia y que podrían contribuir a la atención médica en Yucatán. Hasta el momento, su demanda central es que las autoridades estatales y federales establezcan una ruta clara, con acuerdos concretos y una fecha para su reincorporación.

