Petróleos Mexicanos (Pemex) necesitará al menos 10 mil millones de dólares anuales de apoyo del gobierno durante los próximos tres a cinco años, estimó Moody’s Ratings durante el encuentro Inside LatAm: México 2026, realizado en Ciudad de México.
Roxana Muñoz, vicepresidenta sénior de Ratings de Moody’s, explicó que ese respaldo tiene como piso los vencimientos de deuda de la empresa, aunque las necesidades son mayores porque la petrolera también enfrenta déficits operativos.
Para 2027, la calificadora calcula vencimientos por aproximadamente 4 mil 800 millones de dólares, mientras que para 2028 prevé alrededor de 9 mil millones. Las operaciones de manejo de pasivos permitieron suavizar el perfil de amortizaciones después del pico registrado en 2026.
Deuda y pasivos de Pemex
Moody’s estima que la deuda ajustada de Pemex ascendía a unos 97 mil millones de dólares en junio. A esa cifra se suman aproximadamente 84 mil millones de dólares en pasivos por pensiones y 21 mil 500 millones con proveedores.
Si la empresa destinara los apoyos gubernamentales a cubrir vencimientos sin refinanciar ni contratar nueva deuda de largo plazo, su endeudamiento podría disminuir hasta unos 57 mil millones de dólares en 2030. Sin embargo, la calificadora advirtió que ese nivel continuaría siendo elevado.
Renzo Merino, vicepresidente de Riesgo Soberano de Moody’s Ratings, señaló que para el perfil crediticio de México también importa la forma en que se consiga esa reducción. Las transferencias federales disminuirían la deuda de Pemex, pero aumentarían la presión sobre las finanzas del gobierno.
Retos operativos
Los analistas consideran que el problema de Pemex no es únicamente financiero. Muñoz calculó que el déficit operativo que tendría que cubrir el gobierno podría promediar unos 10 mil millones de dólares anuales hasta 2028.
En producción, la empresa ha registrado cierta estabilidad desde 2022 con apoyo de los condensados, aunque sus principales campos presentan una declinación media anual cercana al 23 por ciento. Las reservas probadas equivalen aproximadamente a nueve años de producción y son cerca de 40 por ciento menores que hace una década, de acuerdo con los datos expuestos durante el encuentro.
Los entre nueve y diez contratos mixtos identificados hasta ahora podrían ayudar a estabilizar la producción durante dos o tres años, pero no garantizan un aumento sostenido en el largo plazo.
En refinación, Moody’s observa pérdidas cercanas a 5 mil millones de dólares, con la posibilidad de que aumenten a entre 5 mil y 6 mil millones debido a la volatilidad.
La calificadora sostiene que la autosuficiencia de Pemex no implica únicamente recuperar el acceso a los mercados, sino generar efectivo suficiente para cubrir deuda y gastos operativos sin depender de apoyos recurrentes del gobierno. Para ello, considera determinantes la recuperación de la producción, el fortalecimiento de las reservas, una mejora en refinación y una mayor generación de efectivo.

